MASKNE: el acné de la mascarilla. 2020

Ante la avalancha de preguntas que recibimos sobre al aumento de las manifestaciones del acné ahora en este período estival y acrecentado por el uso de la mascarilla obligatoria, nos decidimos a hablar de los que mis colegas dermas ya han descrito como MASKACNE o #MASKNE: manifestaciones de acné debidas al uso de la mascarilla. También lo llamamos “acné mecánico o de fricción” porque es el resultado de la fricción mecánica de un tejido contra la piel, muy habitual por otro lado en deportistas.

Aunque la #mascarilla es imperativa para protegernos de “nuestro invasor” está claro que nos ocasiona muchos inconvenientes y uno de ellos es que atrapa mucho “aire caliente” que además de muy incómodo propicia un ambiente ideal para el crecimeinto de bacterias de la piel. Al “respirar menos la piel” por la oclusión, sumado al roce, calor y sudor el poro no se oxigena y se facilita la infeción por el #Propionibacterium acnes.

El acné es la inflamación y sobreinfección de las glándulas sebáceas.

Estas glándulas se caracterizan por sintetizar sebo: sustancia lipídica que debe “lubricar” y proteger la superficie de la piel. Esta secreción glandular es de carácter continuo, con cierta predominancia durante el anagen (fase de crecimiento) del folículo piloso. Además este sebo comporta una protección antimicrobiana por su carácter ácido pero además son los lubrificantes naturales del pelo, favoreciendo así su crecimiento.

Por tanto son unas glándulas necesarias, como todo lo que nuestro organismo tiene…Forman parte de esa #homeostasis de la que tanto nos gusta hablar.

Si no fabrican suficiente sebo causan sequedad en la piel y en el cuero cabelludo y si por el contrario generan demasiado: la piel se engrasa y produce acné y seborrea.

 El acné tiene diferentes manifestaciones pero sobretodo estamos viendo casos de aparición de muchos milliums (bolitas blancas: grasa encapsulada). De antemano advertir que no debemos manipular las lesiones para no favorecer el sobrecrecimiento bacteriano y para no dejar secuelas.

En general está claro que todos los tratamientos para el acné van ser beneficiosos, pero como en este caso es una consecuencia de que la piel no respira lo suficiente, recomendamos sobretodo una buena higiene y desinfección. Es muy útil en estos casos, aparte de jabones astringentes o cremas con AHA en uso nocturno, la utilización del aceite esencial del árbol de té: gran antiséptico y además facilita la reepitelización de la piel protegiéndola del daño causado por el exceso de radiación solar. Además del Aloe Vera que tiene propiedades muy similares. La combinación de ambos es idónea en estos casos.

Si hay mucho millium, lo mejor es dejar su extracción en manos de los expertos, donde van a procurar eliminar la cápsula grasa que los envuelve para evitar que vuelvan a llenarse de nuevo.

 Pero sobretodo, HAGAMOS UN BUEN USO DE LAS MASCARILLAS.

Son de obligatoriedad, pero si no las usamos correctamente no ejercen su función y si además no las desechamos correctamente acabarán “no dejando respirar a nuestra #madrenaturaleza, tanto de la tierra como del mar”.

Por un uso responsable.

Gracias por seguirnos y seguir.