CURIOSIDADES

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Hace unos días, por el día mundial de la salud, nos referíamos a la salud de nuestros labios y no pudimos evitar referirnos a su existencia necesaria para BESAR,  y cuántas horas podríamos pasarnos hablando del beso.

Pues parece que ese día llegó. Ayer día 13 de Abril: DIA INTERNACIONAL DEL BESO.

No hos hemos rezagado por despiste sino intencionadamente, pues un sábado se precia a tomarse un  beso con la calma y el deseo que precisan. Si bien es cierto que “no debemos dejar para mañana los besos que podamos dar hoy“.

Y también hablábamos hace unos días de aquellas hormonas que nos daban placer, pero no ese placer inmediato, sino el de los vínculos afectivos, y aquí la oxitocina es la reina del beso.

Dicen que pasamos de media 20.160 minutos  de nuestra vida besando y que el beso más largo de la historia duró más de 58 horas.

Pero además un beso apasionado pone en funcionamiento hasta 34 músculos y no somos conscientes de ello. Qué maquinaria tan perfecta es nuestro cuerpo con ese funcionamiento tan sabio.

 ¿A qué esperas para dar un beso?   ¡ Recordemos, es saludable y no cuesta dinero !

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La RISA es casi la primera comunicación entre madre e hijo, pues aparece a los 3-4 meses del nacimiento y constituye un verdadero vínculo comunicativo.

Pero además la risa es un signo social, es decir nos reímos 30 veces más a menudo cuando estamos con gente que cuando estamos solos. Algunos la definen como “un pegamento social”, pues además es contagiosa: saludablemente contagiosa.

Todos nos reímos igual, es decir sigue un patrón sonográfico, sino, no sabríamos reconocerla. Es la repetición del sonido “ja” aproximadamente cada 5 segundos, pues si la pausa es mayor ya no es risa y no la reconoceríamos como tal y si es mucho menor, casi sería un jadeo…

Como decíamos, a medida que crecemos disminuyen las veces que nos reímos al día. Los expertos nos dicen que los bebés lo hacen unas 300 veces al día como promedio, pero a medida que crecemos la risa cada vez es más difícil, tanto que descendemos a unas 15-100 veces al día. Y como decíamos creemos que en nuestra sociedad incluso menos de 15 veces al día. Ojalá nos equivoquemos y tú eres de las que vuelves cada día a ser un niño.

Mediante ella el ser humano se beneficia física y psicológicamente. Segregamos con ella endorfinas, las hormonas placenteras a las que ya hemos hecho referencia en más de una ocasión, pero a su vez es tiene un efecto relajante, pues libera tensión y estimula tanto a los órganos como a la circulación.

¿Sabíais que con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos?

La lista de beneficios físicos es interminable: constituye un verdadero ejercicio físico, además es una especie de masaje, ejerce una función de limpieza y de lubrificación para los ojos, produce una oxigenación de todos los tejidos, actúa como un analgésico y es un potente rejuvenecedor por su efecto tonificante. Previene el infarto fortaleciendo el músculo del corazón y genera una sana fatiga que nos ayuda a conciliar mejor el sueño y acaba siendo un relajante muscular natural. ¿A qué no imaginabais que esa “simple carcajada” que acabáis de hacer es tan beneficiosa para vuestro cuerpo y mente?. Así que seguid RIENDO, y recordad que si lloráis de risa el ejercicio aún es mayor.

Además si nos reímos, hacemos reír a los de nuestro alrededor por ese efecto contagioso tan sano, y es muy gratificante y adictiva.

Sabed que la RISA es tan humana que se alberga en el córtex prefrontal , área del cerebro que no se desarrolla en los animales. Así pues, la risa además nos permite ser creativos y nos da esa capacidad para pensar en el futuro, nos ayuda a visualizar, y sobre todo a visualizar en positivo…

REID tantas veces como podáis al día, es SALUD y no cuesta dinero.

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Como Paul Valery dijo alguna vez, la salud es “el silencio de los órganos”.

La OMS define la salud como no solamente la ausencia de enfermedad, sino un estado de bienestar completo: físico, mental y social.

La belleza es una armonía entre el volumen y la forma o mejor un equilibrio entre el contenido y el continente. La belleza es un conjunto de formas y proporciones que nos producen placer y admiración pero el concepto de belleza varía a través de las culturas. La belleza es lo que provoca en nosotros una emoción estética agradable a la vista, un sentimiento de admiración.

Por tanto la belleza no existe por sí misma: existe solamente en la conciencia de aquellos que la ven. Si algo alegra la vista de una persona eso le resulta bello. No es que aquello que sea bello nos guste, sino que a aquello que nos gusta simplemente lo llamamos bello. La belleza no es una cualidad de las cosas en ellas mismas, ella existe en el espíritu de aquel que la contempla. Cada espíritu percibe una belleza diferente.

Todas estas aseveraciones clásicas permiten concluir que la belleza es diferente según las culturas y los individuos y que no es exclusivamente una cuestión de formas, proporciones o simetrías.

El ojo no es el único juez: existe igualmente el espíritu y sobretodo el corazón. Sobre este espíritu pesa la influencia de viejos recuerdos que persisten e influyen en nuestro juicio, a la vez que las emociones de la vida presente tendrán una influencia sobre la vida en el futuro. En las palabras de Buda: “hoy es el hijo de ayer y el padre de mañana”.

…. En efecto el culto de la belleza es una cultura. El ser humano es el único animal que no acepta su suerte, que busca cambiarla en su provecho. Cultivar la belleza es aumentar la calidad de vida quererla más bella. Los progresos de la civilización en todos los dominios agregan más y más años a la vida. Esto parece no ser suficiente y se vuelve necesario hacerla más bella, lo que hace decir a algunos que si la medicina da años a la vida, son la medicina y la cirugía estética la que brindan vida a los años.

“La mente que se abre a una nueva idea nunca regresa a su tamaño original”.   A. Einstein

…. En la naturaleza el hombre es y se comporta como una criatura social, podríamos decir que “necesita de su grupo” para sobrevivir y perpetuar la especie. Y por ello está sometido a las leyes de la Selección Natural: selección de los genes más saludables: generalmente fortaleza en el varón y de la fecundidad en la mujer. Por eso, inconscientemente el ser humano, capta tanto las señales de salud (ausencia de signos patológicos) como de enfermedad: nos atrae más lo saludable y rehuimos lo patológico, y eso lo hacemos de una manera totalmente inconsciente.

El ojo humano, en un primer contacto con un rostro, realiza a cierta distancia un repaso global del objeto observado, procurando asociar algún elemento que le resulte familiar. Y en segundo lugar, ya más cercano, se detiene en los puntos más llamativos por anómalos, próximos o luminosos. Podemos decir que en realidad, lo que más nos llama la atención es lo anormal: el desequilibrio o falta de armonía de las partes, es decir, aquello que haga que un rostro sea no normal: desde un tumor, una mancha, una nariz grande, unos ojos pequeños, etc. Así que  de alguna manera, poseemos una especie de detectores de salud, sin duda más sensibles a la belleza y aunque no lo creamos, siempre estamos sopesando el aspecto de las otras personas.

El ojo humano actúa como un radar que en fracciones de segundo nota lo atractivo de cada rostro, tan automáticamente como registramos si nos resulta conocido o no. Especialmente en culturas primitivas donde son frecuentes las enfermedades parasitarias se tiende a dar un gran valor a la belleza física, porque características como una hermosa cabellera, una piel clara y un cuerpo delgado y musculoso son certificado visuales de buena salud.

Nada ejerce una influencia tan importante en el desarrollo de un hombre como su aspecto y no tanto su aspecto real , sino la convicción de que tiene atractivo o que carece de él. Socialmente relacionamos la belleza con la bondad y con la salud, de manera que el sentirse con aspecto diferente, feo, con deformidades o rasgos anormales, o con características vivenciadas como repulsivas o desagradables, nos hace sentirnos inseguros, rechazados y eso perturba nuestra capacidad de relación, pudiendo llegar a alcanzar grados patológicos (dismorfofobia).

Por cierto, ¿Sabéis cuántas veces pestañeamos al día aproximadamente? Unas 10.000 veces. Imaginaos el trabajo que esto supone y el desgaste de la piel de los párpados, que además es la más fina del rostro, hasta 4 veces más delgada que en el resto de la cara….. Y ¿por qué es tan delgada? Para que los receptores de la retina fácilmente identifiquen cuándo es de día y cuándo de noche y ayuden a establecer así los biorritmos que marcan la secreción de hormonas y que rigen nuestro funcionamiento….

Nuestra genética nos condiciona el 35% de nuestro proceso de envejecimiento, mientras que el  65% restante viene condicionado por el ambioma (todos los factores externos: área geográfica donde vivimos, estrés, estilo de vida…). De este estamento podemos ver que somos capaces, si queremos,  de incidir de manera importante en nuestro proceso de envejecimiento, mejorando nuestra calidad de vida. Así que no esperemos a tener 80 años, sino desde ya podemos introducir pequeños o grandes cambios muy positivos que no sólo nos alarguen al vida, sino que nos den una gran vida.

Y aunque durante el envejecimiento nuestro propio reloj biológico se hace más resistente a los cambios del fotoperíodo (dependiendo de la luz), y eso explica que a las personas mayores les cueste mucho más trabajo cambiar de hábitos y tiendan a mantener una rutina más constante en su actividad diaria, podamos vencer esa tendencia natural manteniéndonos vitales.

Sabíais que se ha calculado que si la exposición solar (más de 50.000 horas durante toda una vida) se multiplica por tres la probabilidad de desarrollar una rugosidad visible, es decir una arruga, y que ésta se multiplica por cinco cuando se produce un consumo de más de un paquete de cigarrillos a la semana, y cuando se juntan los dos factores: solarización y tabaquismo en la misma persona, el riesgo se multiplica por doce.  La exposición de la piel, particularmente la del rostro, al humo del tabaco, provoca una disminución de la hidratación del estrato córneo, con aparición de sequedad de la misma. La exposición continua a una fuente de calor podría ser una de las causas de la elastosis que se observa con mayor frecuencia en la cara de los pacientes fumadores. Además el hábito tabáquico es un factor de riesgo para el desarrollo de arrugas faciales en sujetos de raza caucásica, independientemente de la edad y de la exposición solar; sólo está relacionado con el número de cigarrillos consumidos y de la duración de la exposición al humo del tabaco.

Os sigo contando más cosas, todas ellas interesantes que nos aportan datos a tener muy en cuenta ….

La esperanza de vida en los países desarrollados aumenta cada vez más y más, sin que se vea un cambio en la tendencia. En 1900 había en España 900 centenarios, y ahora hay 9500, y los demógrafos  ya ponen el foco en los supercentenarios, lo que viven más de 110 años.

Parece ser que ahora no estamos obligados a envejecer como antes se creía o como muchos de nosotros creíamos… De hecho envejecer no está previsto en la evolución, es más, la evolución pone toda su fuerza en generar organismos óptimos capaces de reproducirse y la verdad es que ésta pierde todo el interés en los  que ya se han reproducido.

El concepto del envejecimiento como “obligación” ha ejercido como una barrera mental contra la investigación, por tanto el estudio de los mecanismo biológicos del envejecimiento es un área relativamente joven, lo que está claro es que las enfermedades como el cáncer, el Alzheimer, la diabetes, la artrosis aparecen o se manifiestan cuando el cuerpo envejece, por tanto seguro que comparten elementos comunes que deberíamos combatir, por eso debemos combatir el envejecimiento en otras palabra, CURAR EL ENVEJECIMIENTO, tal y como apunta María Blasco (líder mundial en la investigación de los telómeros, estructuras finales de los cromosomas, que se van acortando cada vez que la célula se divide).

Disquisiciones terminológicas aparte, de si el envejecimiento es o no una enfermedad, lo que está claro es que todos queremos ralentizarlo, es decir no dar años a la vida, sino VIDA A LOS AÑOS, sin caer en el mito de la eterna juventud ni de las fórmulas ni elixires mágicos.

El envejecimiento es un fenómeno universal que afecta a todas las especies animales. Como ya he mencionado, es el resultado de la interacción entre los genes, medioambiente y el estilo de vida que modulan la longevidad. Es un fenómeno biológico que tiene una gran variación tanto entre las distintas especies como entre los individuos de una misma especie.

Parece que para llegar a centenarios se debe estar equipado de mecanismos de defensa inmunitarios eficaces y bien preservados, así como un buen sistema endocrino (sobretodo respecto al tiroides y al metabolismo de la glucosa). Los centenarios constituyen un grupo excepcional de individuos que representan el mejor ejemplo de envejecimiento saludable en nuestra especie, podríamos decir que ellos se han librado de la mayoría de enfermedades relacionadas con la edad y se caracterizan por una remodelación de la respuesta inmunitaria, sobretodo por una inmunidad innata muy potente, la más ancestral de las respuestas inmunitarias (la inmunidad innata es el componente fundamental de la inflamación: algunas enfermedades que son típicas de edades avanzadas tienen un componente inflamatorio: diabetes, la osteoporosis, la osteoartritis, la demencia, enfermedades cardiovasculares y el cáncer). Y la longevidad está asociada a una buena capacidad de responder a los distintos tipos de estrés, incluído el estrés oxidativo. La respuesta fisiológica al estrés prepara al individuo para luchar o huir, aunque esta es inespecífica, y está claro que con la edad la respuesta al estrés cambia. No debemos olvida que el estrés ayuda también, siempre y cuando sea moderado, pues nos permite la capacidad de adaptación. Podríamos decir que “ la ausencia completa de estrés es la muerte (Selye)”.

Aún me quedan más cosas por contar….. pero lo dejamos para otro ratito… darle vueltas a todo lo que os comento… no os quedaréis impasibles…

Un pensamiento en “CURIOSIDADES

  1. ACasajoana

    Evitar ser un muerto viviente implica
    invertir en dar vida a nuestros años,

    Felicidad y control de estrés.

    Nadie nos ensenya a enfrentarnos con el mayor enemigo. Nos tenemos que aliar con la enfermedad cuando aparece, però debemos buscar nuestras propias herramientas para afrontar el estrés.

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